10 Razones Para Ver Game Of Thrones

No hace mucho leí en VICE un artículo de opinión que bajo el pretenciosísimo título de “A la Ch$%€da  Game Of Thrones”. En él, el autor pretendía argumentar con juicios sin bases sólidas (el tipejo nunca había visto o leído GOT) el porqué ese fenómeno cultural valía pepino. Todo su razonamiento podría resumirse en “Es fantasía como El Señor De Los Anillos. La fantasía apesta y es para aquellos que no saben socializar”, y hasta cierto punto comprendo su cuadrada forma de pensar.

Por años las cosas relacionadas a la fantasía como, Dungeons and Dragons, World of Warcraft o cartas Magic han sido representativos del estereotipo del niño (o adolescente… o joven adulto… o maduro) “ñoño” y bullyeado que escapaba de la vida real para encontrar refugio en el reconfortante mundo donde los dragones y la magia eran cosa de cada día.

Iba a poner esto como un ejemplo típico de nerds cosplayers, pero la verdad es que es genial.

 

Lejos de caer víctima de la indignación, como todo buen fanboy haría cuando el objeto de su adoración es ultrajado de manera tan cruenta, no pude evitar sentir pena por el pobre tipo ¡qué buen show se está perdiendo debido a su estrecha forma de pensar!

Sin embargo, me he dado cuenta que si él no ve GOT por pensar que es una historia fantasiosa llena de infantiles deseos frustrados de vivir en un mundo lleno de unicornios, damiselas en peligro que buscan  ser rescatadas, donde el sacrificio máximo es morir en batalla lleno de honor y donde todo puede resumirse a “el bien contra el mal”, no debe ser el único. Seguro hay muchos que evitan la serie debido a sus propios prejuicios sin darse cuenta que en GOT , la fantasía es lo que menos viene a juego.

Por eso, mi sentido de responsabilidad como buen fanático de la serie televisiva de HBO (Game Of Thrones está basada es una serie de libros llamada “A Song Of Ice And Fire”  que he evitado por aquello de los spoilers) me obliga a listar una serie de puntos en pro de convertir a aquellos que dudan sobre la calidad de la serie por su afiliación con el estigmatizado género de la fantasía “ñoña”,  al Gameofthroenismo. Estos puntos pueden ir desde lo más superficial en el show como lo es la enorme cantidad de chichis que se contonean a través de la gran mayoría de los episodios o la cantidad de sangre que escurre, de nuevo, a través de la gran mayoría de los episodios, hasta lo más trascendental, como lo son el desarrollo de los personajes a través de la historia o el valor de producción de cada capítulo.

1.- Un protagonista es too mainstream.

La trama de Game Of Thrones es una especie de Historia Moderna del Mundo Conocido (compuesto en el mundo de GOT por los continentes de Westeros, Essos y Sothoryos). Algunos de los personajes juegan un papel importante  en el desarrollo político, social e histórico de esa tierra imaginaria, por lo que la idea de que un personaje cargue con toda la trama no es válida para este mundo. Más de una docena de personajes llevan en hombros el argumento de GOT, cada uno con su propia lucha. Por nombrar algunos ejemplos:

Daenerys Targaryen, la princesa desterrada que busca reclamar el reino que le pertenece por derecho real.

Eddard Stark, el guerrero que antepone el honor como su más grande deber y lucha por desenmascarar un complot real, aunque hacerlo signifique poner en riesgo la vida de su familia.

Tyrion Lannister: El borrachín y mujeriego hijo mejor de los Lannister. Un “enano deforme” que creció a la sombra de su hermano mayor y con resentimiento de su padre por ser la vergüenza de su familia.

Jon Snow: El hijo bastardo de Eddard Stark que se une a la cruzada de la hermandad casi olvidada de The Night’s Watch, que protege al continente de Westeros de tribus salvajes y cosas peores más allá de la Muralla.

Robert Baratheon: El rey que no es capaz de mantener el reino en calma desde su ascenso forzado al trono.

Renly y Stannis Baratheon: Los hermanos menores del rey Robert que disputan su derecho como sucesores al trono.

Joffrey Baratheon: Hijo de mayor de Robert que pinta para ser uno de los villanitos más odiados en la historia de la ficción.

Cersei y Jaime Lannister: Hermanos gemelos y amantes. Mucho drama ¿eh? ¿Ya mencioné que Cersei es la Reina, esposa de Robert Baratheon? Chan chan chaaaan.

Y los cuentos siguen y siguen y siguen. Algo que cabe destacar es que temporada con temporada, personajes entran y salen, por lo que puede volverse un poco complejo seguir a todos a través de esta historia de traición y poder, pero sin duda, cada arco narrativo vale la pena.

 

2.-Chichis, chichis everywhere!

Game Of Thrones es una historia sobre sucios humanos, y así como en la vida real, sin duda hay seres más “puros” que otros, pero hasta ellos hacen sus cochinadas de vez en cuando. La desnudez explícita en GOT ayuda a separarla de otros mundos de fantasía, porque aterriza la historia a un universo bastante parecido al nuestro.

Creo, recuerdo, atisbo, que en otros mundos que tienen su origen en la fantasía, los personajes radican en una esfera de pureza casi divina. Cumplir con su papel en ese cosmos ficticio es lo único que les importa, pero ¿en verdad Frodo nunca pensó en ligarse a una Frodita? O ¿alguna vez vimos a Xena saciar sus instintos más básicos de reproducción con Hércules o Yolao de la manera más terrenal posible?

Las chichis, grandes, pequeñas, bonitas y más bonitas en GOT no vienen a cumplir con  el propósito que cualquier adolescente calenturiento que las viera pensaría, sino el de mostrar que los humanos virtuosos también tienen sus vicios, que es lo que da una riqueza enorme de matices a muchos de los personajes. Y esto no se limita sólo por la debilidad al sexo, también al vino, a la sangre, a la venganza, al dinero, o como todo político mexicano, al poder.

 

3.- Una película de 10 capítulos.

 

GOT es una serie de proporciones épicas. La ambición de la historia que cuenta exige que sea de esa manera.  Cada episodio cuenta con no menos de 6 millones de dólares de presupuesto.  La producción brinca entre países, de Irlanda a Marruecos, de Escocia a Islandia, de Croacia a Malta, al parecer siempre bajo la comanda de encontrar las locaciones más impresionantes para grabar.

La misma regla aplica al departamento de arte. Los escenarios, peinados, vestuario, utilería, efectos especiales, son tan sorprendentes que uno olvida que se trata de un programa de televisión. Los productores de la serie incluso pagaron millones de dólares a un entrenador de dragones para adiestrar a tres feroces criaturas, quien no pudo disfrutar de su recién adquirida fortuna porque  murió trágicamente al querer encender una parrilla con el aliento de uno de los dragones en un día de campo familiar.

“El diablo está en los detalles”, dijo Stephen King, y en GOT están tan cuidados que un episodio por si mismo es una extravagancia visual de colores, formas, arquitecturas y valores de producción de ensueño que robarán el aliento a más de uno.

4.- Sangre, tripas y descabezados pa’los nenes.

Inspirada por las ejecuciones sangrientas y creativas cortesía de los cárteles del narcotráfico en nuestro país, la serie cuenta con litros y litros de sangre falsa y decenas de cabezas de utilería para satisfacer esa inherente necesidad genética de todo hombre de ver cruentas peleas a muerte y desmembramientos en pantalla, además de las ocasionales cortadas de garganta o torturas chinas.

5.- Heroínas pa’las nenas.

Algo que vale la pena destacar dentro de Game Of Thrones es la manera en la que introduce a las mujeres a este mundo lleno de avaricia, traición, guerra y muerte, y logra hacerlas verdaderas role models. Aunque en apariencia varían de la chiquilla más inocente a la arpía más ruda, todas cuentan con una fortaleza interior admirable y digna de imitación. Cada una con su propia motivación, luchan por recuperar lo que les pertenece, ajusticiar a sus seres queridos, defender sus juramentos o escapar de las garras de un rey enfermo, aunque deban ensuciarse las manos en el proceso.

6.- Nadie está a salvo.

Las frases “¡NO MA*ES! ¡NO PUEDO CREER QUE LO HICIERAN!” se volverán recurrentes en el vocabulario de aquel que ose encariñarse con cualquiera de los adorables personajes de la serie, pues su creador, George R.R. Martin es un despiadado HDP que, a diferencia de J.K. Rowling, no derrama una sola lágrima cada que ofrece una de sus creaciones al dios de la Muerte (no debe confundirse con la Santa Muerte).

Quien en un capítulo puede estar correteando feliz entre las praderas de Westeros, al siguiente puede perder la cabeza, literalmente. A mi gusto es algo que añade bastante tensión a la serie. Saber que no por ser el que obra bien o “el protagonista” va a salvarse hasta el fin de la serie es un condimento que se agradece en demasía en estos tiempos de personajes que sobreviven a explosiones, balazos, salen de comas o demás resucitaciones milagrosas en otras series televisivas.

7.-Zombies, Dragones y Magia

Bueeeeno, sí, GOT a fin de cuentas es una serie de fantasía. La magia juega cierto papel importante dentro de la historia, pero ¿cuántas series han visto que tengan como elementos vitales en la historia a muertos vivientes, dragones, gigantes, hombres que cambian de rostro y espíritus que nacen del útero de una mujer? Si esto último no les mueve el morbo, no sé que lo hará.

8.- Historias que atrapan.

Ya hablé de la infinidad de personajes que actúan como motor para la historia global de GOT, pero no puedo hacer énfasis suficiente en lo cautivadoras que resultan sus historias personales. Pensándolo de cierto modo, Game Of Thrones es una serie echa de series, porque cada personaje se desenvuelve en su propio mundo dentro del mundo mayor.

No hace mucho caí en cuenta en que casi todos (si no es que TODOS) los personajes que llevan la historia de la serie en hombros, emprenden su propio “viaje del héroe” un ciclo narrativo arquetípico teorizado por el mitólogo Joseph Campbell que se repite a lo largo de la historia de las civilizaciones de todo el mundo (mundial) a través de sus mitos y leyendas. Campbell describe el viaje del héroe como una aventura o serie de aventuras por las cuales un individuo común y corriente atraviesa para emerger de ellas como un ser con la sabiduría o las herramientas para restaurar el mundo. Sí, hay muchos de esos en GOT, sub-tramas que nos atrapan e interesa ver, porque queremos ver al héroe triunfar, aunque, como mencioné párrafos arriba, no siempre logren un desenlace feliz.

9.- La Serie Más Pirateada Actualmente.

Game Of Thrones cuenta con el curiosamente halagador privilegio de ser la serie más descargada ilegalmente. Tan sólo en enero y febrero de este año (antes que se estrenara la cuarta temporada) fueron ni más ni menos que 1.4 millones de descargas en las que se registraron en más de 100 sitios de torrents, casi un 50% arriba de su más cercano contendiente, The Walking Dead. Ni siquiera una serie tan exitosa como La Rosa de Guadalupe puede jactarse de un logro así.

10.- Once You Go GOT, You Never Go Back.

Neta, neta, neta. No he conocido a nadie que diga “Vi el primer capítulo de Game Of Thrones y que hueva, no lo vuelvo a ver” o “Comencé a verlo, pero la neta se me hizo muy ma%#n y lo dejé.” De veras. Nada pierden con ver sólo el primer capítulo. Con ese tienen para no querer soltar esta seriesota jamás.

 

Nota del Director:

F*ck Vice. Love what is Good. Y me encanta Game Of Thrones.

Autor: pepepilgrim

Gamer, realizador audiovisual, escritor, sobreviviente del Y2K, fanático de las historias y del sarcasmo como forma de bullying.

7 comentarios sobre “10 Razones Para Ver Game Of Thrones”

  1. Bien, seré el primero, entonces: “Comencé a verlo, pero la neta se me hizo muy ma%#n y lo dejé.”
    Vi el capítulo 1 en Septiembre de 2013. Vi el capítulo 2 en Marzo de 2014. No creo ver más capítulos pronto.
    Entiendo las razones por las que todos la aman, pero simplemente no me pareció interesante en absoluto.
    Such is life.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *