Ant-man |Reseña

Mucho se había dicho sobre la última película de la Fase 2 del Universo Cinematográfico de Marvel: Que como acomodarían la historia de Hank Pym ahora que le quitaron el crédito por Ultron, que si no merecía cerrar la “segunda temporada” de películas Marvel, que no le llega a los talones (no pun intended) a las películas que nos habían estado mostrando y que sería una decepción.

Pues al verla hoy, creo que ya tengo mi respuesta.

Desde el momento que llegué a la sala más pequeña del cine, me pareció obvio que esta película no intentaba ponerse al tú por tú con otros blockbusters de Marvel como Avengers o Captain America. En el lobby tampoco había de esos anuncios de tamaño real lo que significaba que no se le daba tanta publicidad como Marvel nos tenía acostumbrados.

Uno de los pensamientos más recurrentes que tuve fue que no parecía que veía una película de Marvel. Esta película está plagada de un humor simple, y tengo que admitirlo, en varios momentos grosero por su infantil estupidez. Sin duda, esta es la película más dirigida al público joven de todas, y creo que ese es uno de los puntos más débiles del filme.

Además, el villano es tan perecedero como un villano puede ser. Motivaciones no creíbles, apariencia que grita “malo” desde el minuto 1, y diálogos poco memorables, aunque bueno, considerando el currículo de villanos que Marvel nos ha mostrado (salvo Loki, quizás), no es una sorpresa este punto.

Ahora bien, vayamos con lo bueno, que a mi parecer tiene mucho.

Los personajes principales son muy buenos, dentro del cliché en el que entran. Scott Lang, interpretado por Paul Rudd es el clásico héroe desinteresado y carismático: No entiende mucho el lío en el que se mete, pero no hace muchas preguntas y está feliz de poder ayudar. Michael Douglas hace un grandioso papel de mentor como Hank Pym, y creo que le devolvieron lo que debían por quitarlo ser un miembro fundador de los Vengadores y de haber creado a Ultron al hacerlo un personaje anciano, pero badass.
La hija de Pym, Hope Van Dyne (Evangeline Lilly) también hace un buen trabajo como la hija distanciada del mentor, apoyo del héroe, y cara bonita de la película.

Este héroe cae bien y es noble.

La historia, aunque a veces parece como una excusa de Marvel, para crear efectos bonitos y una copia con más escenas de acción de “Querida, encogí a los niños”, puede ser considerada como una muy buena película de orígenes, confiando en su propia habilidad como una obra de un único superhéroe, pero dando los siempre esperados easter eggs y comentarios que lo ligan a la perfección al Universo Marvel.

Y eso sí, es una película entretenida y divertida, que cumple con creces las expectativas que se le había creado (que de principio no eran muchas), y que le reconozco sus méritos pues hay que decirlo. No era fácil vivir a la sombra de héroes tan conocidos como Capitán América, Thor y Iron-man.

A manera de comentario final, no cumple con el cierre de la fase dos pero como película de orígenes de Ant-man, es una muy buena película, aunque con las fallas que ya se han hecho clásicas de Marvel. Pero me alegro de que como fallas también hay aciertos, como la manera en que consiguen darle a personajes poco reconocidos como Ant-Man, (y lo que hicieron con Guardians of the Galaxy y Daredevil) su propio nicho y características propias que los hacen únicos y no solo héroes del montón.

Esta es una película que cumple muy bien.

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