Pelicula: Güeros, Para dejarse llevar

Hace un tiempo tuve la oportunidad de ver Güeros, la opera prima de Alfonso Ruiz Palacios y confieso que reconocí un cine mexicano conocido pero que tiene varios elementos sorpresivos y elocuentes.

La historia de la película comienza mostrándonos a Tomás, un chico pre-adolescente metiéndose en problemas, mismos que orillarán a su madre a mandarlo al Distrito Federal con su hermano. Todo esto ubicado espacialmente en 1999 durante la huelga de los alumnos y alumnas de la Universidad Autónoma de México. Uno de los huelguistas forzados es justamente el hermano, apodado “Sombra” por su tono de piel y quien tiene como compinche de despropósitos (son básicamente unos vagos) a Santos Dentro de este contexto de ciudad grande, comenzarán la cruzada para encontrar a Epigmenio Cruz, un músico de la vieja escuela que nunca alcanzó el estrellato y del cual Tomás solo tiene tiene un viejo cassette y una cartera que el destino les hace encontrar.

La trama es sencilla, hablamos de una road movie que no sale del D.F. La verdadera cualidad de la historia radica en la manera única que tienen los personajes de interactuar entre ellos, resaltando la inclusión de Ana, compañera e interés amoroso de “Sombra” que suma en la cruzada para encontrar al músico. El asomo que hacen de la sociedad mexicana de los tiempos, aderezado con tomas bien recreadas sobre ciudad universitaria en tiempos del paro crean una realidad, ahora ajena, que parece flotar hasta nuestros tiempos con un buen grado de realidad actual. Tal como si los personajes estuvieran en 1999 pero supieran lo que es vivir en México en 2015.

El juego de contrastes y profundidad es sobresaliente.
El juego de contrastes y profundidad es sobresaliente.

La realización técnica es sobresaliente. Con claras influencias de “Temporada de patos” de Fernando Eimbicke, no solo en el hecho de estar filmada enteramente en blanco y negro, sino en el manejo de emociones y expresiones de sus personajes, quienes, dicho sea de paso, funcionan perfecto interpretados, sobretodo por Ilse Salas como Ana (esposa además del director), Tenoch Huerta de “Sombra”, y su compinche Santos interpretado por Leonardo Ortizgris.

Pero también aporta en su propuesta el director, dando la libertad creativa visual al fotógrafo, que en varias ocasiones juega con la perspectiva de sus tomas y el movimiento de las mismas. Sobresaliente también el diseño de audio en general. La música siempre evocativa y la atmósfera que transmiten los sonidos le dan un toque surrealista y atrayente.

Los momentos de interacción de los personajes, aun silenciosos, son muy efectivos.
Los momentos de interacción de los personajes, aun los no dialogados, son muy efectivos.

Pero en particular sobresalen sus momentos cómicos, siempre cargados de ingenuidad que refresca en estos tiempos cinematográficos tan cargados de azotes, pesadumbre y una que otra comedia simplona. Déjense sorprender con sus momentos de ruptura de la cuarta pared que son, además de bien realizados, irónicos y graciosos.

Güeros se presentará en la Cineteca Alameda de San Luis Potosí el próximo 22 de junio, dentro del ciclo Juventud y cine latinoamericano, así que les recomiendo ir a verla porque está para dejarse sorprender por su frescura visual y sonora.

Autor: Hectordramos

Lic. en comunicación con especialidad en Cine digital que siempre ha buscado un espacio para hacer, ver y hablar de cine. Cineasta, reseñista, podcastero y fan de los chocolates Costanzo.

Un comentario sobre “Pelicula: Güeros, Para dejarse llevar”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *