RetroReseña. The Last Of Us: Película Vuelta Videojuego

Mi hermano y yo tenemos la costumbre de regalarnos videojuegos cada aniversario de nacimiento de uno o del otro. Una linda costumbre heredada por nuestros padres y retomada por nosotros hace apenas pocos años.

Siempre es una grata sorpresa ver alguno de los estrenos de temporada esperando en mi cama y siempre se disfruta despedazar el papel o caja de regalo que lo envuelve para asombrarme con la novedad del juego del momento. De entre los juegos que se han sumado a mi colección de gracias a la consideración de mi consanguíneo, se encuentra The Last Of Us (TLOU), y a pesar de que agradezco infinitamente que se tome la molestia de conocerme para hacerme tales regalos, debo agradecerle un poquito más por haber recibido el último, porque experiencias como la que TLOU ofrece, no han sido muchas en mi experiencia gamer.

Se debe haber vivido bajo una piedra la última mitad del 2013 para no haberse enterado del ruido que hizo la exclusiva de PS3. Calificaciones casi perfectas por aquí y por allá. Reseñas que vanagloriaban el modo de juego, la historia, las gráficas, la música, la construcción de los arcos emocionales de los personajes tan bien cuidada como la de los escenarios post-apocalípticos en los cuales transcurre la acción. The Last Of Us llegó para plantar firmemente su huella en los orgullosos dueños de un PS3.

La premisa es sencilla: Ciudades enteras se vieron reducidas a escombros cuando, sin previo aviso, un virus barrió con la existencia de padres, hijos, hermanos, vecinos. Los que no fueron completamente aniquilados se convirtieron en maniáticas criaturas similares a los muertos vivientes, con la mitad superior del cráneo devorada por una mutación de Cordyceps, hongos parasitarios que en la vida real se alojan en insectos y modifican los patrones de conducta de sus huéspedes.

Joel y Tess son un par de sobrevivientes a esta pandemia mundial, personas duras que saben que están vivos gracias a su capacidad de adaptación, la supervivencia del más fuerte. No temen hacer lo propio para mantenerse con vida, incluso si eso incluye asesinar a otros sobrevivientes.

No se puede decir que sean buenas personas, como la mayoría de aquellos que han logrado mantenerse con vida 20 años después de que inició el brote infeccioso. Ambos se ven cargados con la tarea de trasladar a Ellie, una adolescente que porta una posibilidad de salvación para la humanidad. A diferencia de los primeros, Ellie nunca conoció la banalidad del mundo previo al desastre, creció en el caos y la lucha por mantenerse con vida. Pero la inocencia y curiosidad naturales en alguien de su edad no se han visto mermadas por las circunstancias. Ellie cuenta con una personalidad que se contrapone a la de sus guardianes, ella es dulce, humanista, sarcástica y cálida. Es sencillo encariñarse con ella.

Arte conceptual de TLOU

La construcción de los personajes es algo por lo que pocos desarrolladores se preocupan demasiado en estos días, y este juego destaca, además de por su sistema de juego que combina el sigilo con el combate a golpes y balazos de una manera que pone los pelos de punta y encuera el chino,  por el desarrollo de sus protagonistas. Jugar The Last Of Us es una experiencia cinematográfica envolvente. Hubo momentos en los que me sentí en una temporada de The Walking Dead. La historia no escatima en personajes secundarios, giros de tuerca y sub-tramas. Puedo decir sin temor a equivocarme que es uno de los videojuegos con mejor guión de la penúltima generación de consolas.

Durante gran parte de mi vida me he negado a creer en que todo gira en torno a lo blanco y negro, luz y oscuridad, bien y mal. The Last Of Us pinta un panorama en todos los tonos de gris. En ese mundo post-apocalíptico no existen buenos ni malos, sino sobrevivientes, ah, e infectados. Incluso el final (sin spoilers) toma como punto de partida una decisión egoísta por parte de los protagonistas. Antiheroísmo por excelencia. Durante su camino, Joel, Tess e incluso Ellie deben robar y asesinar a sangre fría a otros grupos de sobrevivientes que luchan por mantenerse con vida (aunque con algunos de veras que da gusto extinguirles la existencia). La ambigüedad moral que manejan los protagonistas ayuda a dibujar un panorama de cómo el evento que destruyó la sociedad organizada tal y como la conocemos afectó a aquellos que lograron sobreponerse a la tragedia y seguir adelante con lo que fuera que les quedara por vivir.

Para jugar TLOU se debe contar con mucha paciencia. No existe tal cosa como balas infinitas o duración eterna de armas de mano. En ocasiones hay que ser lo suficientemente sabio como para evitar la confrontación y buscar cruzar lenta y sigilosamente áreas repletas de enemigos humanos e infectados. El sistema de mejoras de armas, que consiste en encontrar piezas y herramientas que permitan  perfeccionar los instrumentos de combate, a lo largo de los escenarios, por lo cuál resulta imperdonable cruzar una habitación sin revisar todas las gavetas y rincones oscuros en donde se puedan esconder notas con combinaciones para cajas fuertes o memorias de  fantasmas que narran la caída de la civilización desde su íntima perspectiva. El realismo de su gameplay (no puedes curarte instantáneamente, sino dejar presionado un botón y esperar a que el personaje se cure gradualmente, por ejemplo) se vuelve un factor clave en la sudoración de manos. Los momentos que llevarán al jugador a morderse las uñas abundan, y se ven exacerbados por esos detalles que pondrán a prueba  el estoicismo gamer.

Para añadir puntos a esta película vuelta videojuego, la musicalización de Gustavo Santaolalla, (compositor de soundtracks para películas como Amores Perros, Brokeback Mountain e Into The Wild,  y productor de grupos como Café Tacvba, Fobia, Caifanes, Molotov, entre otros) da en el clavo. La música está llena de emoción, sin embargo, lejos de convertirse en un soundtrack orquestal, es relativamente simple, aunque muy ambiental y envolvente. Añade lo justo de ambientación cinematográfica para transmitir la sensación de desolación que viven los personajes en un mundo donde todo parece estar perdido.

Con la noticia de que será llevado a la pantalla grande y también será lanzado para PS4, TLOU asegura su lugar en el panteón de los grandes survival de la historia de los videojuegos. Que la película iguale el éxito del material original, pues esa es otra historia.

Autor: pepepilgrim

Gamer, realizador audiovisual, escritor, sobreviviente del Y2K, fanático de las historias y del sarcasmo como forma de bullying.

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