Sharknado (Reseña)

De un tiempo para acá seguramente muchos de nosotros hemos escuchado esa frase de “en Hollywood ya no tienen ideas originales”. Y desde mi punto de vista es relativamente cierto. Cuántos remakes, secuelas, reboot, precuelas, y-vete-a-saber-no-sé-qué-cuela y cosas por el estilo no han salido en los últimos años.

Pero nunca puede faltar algún “brillante” productor/guionista/director que venga con una idea revolucionaría para cambiar un poco el panorama. Ahí tenemos a los productores de SyFy Channel y The Asylum, visionarios incomprendidos en este época.

Qué por qué, se preguntarán. Pues bueno, la cinta fue la comidilla en las redes hace pocas semanas, y no hay motivo de extrañarse. Les cuento: un día el Señor Guionista fue con Señor Productor y le dijo: ¿cómo hacer la mejor película de ficción? Fácil, combinar un animal temido con un desastre natural. ¿Y qué sale? ¡Sharknado!

¡Huid insensatos!
¡Huid insensatos!

(De aquí para adelante, spoilers)

 

Y es que esta película esta hecha para la joda pura y dura, para ser vista en modo Homero Simpson. La trama es lo de menos, un huracán peor que el Katrina azota en las costas de California, y en su camino se topa con cientos de miles de tiburones. Uno pensará que allí acaba la cosa, pero no señor, que aquí no cuela. Los tiburones son llevados hasta el mismísimo corazón de Los Ángeles, donde estos se dan el festín de su vida. Pero como buena película de Serie B que se respete, aquí las leyes de la física tienen la misma base solida que los patos de tiro de la feria.

No hay momento más genialmente épico que ver un tornado de tiburones a toda velocidad devorando gente a diestra y siniestra por cielo, mar y tierra. O el momento en el que con una sierra eléctrica los escualos son rebanados por el protagonista. Es hilarante, en serio. La película pese a ser un despropósito escena sí y escena también, es de esas cintas que son tan malas que acaban siendo buenas. O al menos lo suficientemente buena para considerarla un gusto culposo más en nuestra larga lista.

Épico lo vean por donde lo vean
Épico lo vean por donde lo vean

La gran gracia de Sharknado (o algo así como Tiburonado) es que está tan estúpidamente mal hecha, que se convierte en un chiste de principio a fin. Una espantosa película que se asume mala con ganas y que va derechito a lo que va, contando con malos efectos, aún peores actuaciones y se corona como lo peor de lo peor del año con el final más tarado que he visto en toda mi vida.

Oh sí, cuánto sentido
Oh sí, cuánto sentido

Con estas películas imagino que Claire y Phil Dunphy la pasan excelente.

Autor: Mauricio Vargas

Todos gustan de definirse como raros. Yo me defino como un tipo normal con gustos particulares. Potterhead desde siempre. Un niño en el cuerpo de un hombre. No soy distraído, me pierdo en el sub-espacio.

3 comentarios sobre “Sharknado (Reseña)”

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