Fight Club (El Club de la Pelea, 1999) | Reseña

Basada en el libro de homónimo de Chuck Palahniuk, Fight Club es de las mejores cintas del final del siglo XX y de mis favoritas en mi colección personal, dirigida por David Fincher

Al final, las cosas que poseemos, terminan siendo nuestros dueños, somos consumidores, compramos cosas que en realidad no necesitamos, creemos que la ropa, el auto, los muebles, la casa que tenemos nos definen, todas las cosas, pensamientos, actitudes que no necesitamos son desecho humano tóxico.

Basada en el libro de homónimo de Chuck Palahniuk, Fight Club es de las mejores cintas del final del siglo XX y de mis favoritas en mi colección personal, dirigida por el maestro de los detalles y mi director predilecto David F. Fincher – la F de en medio es por F*king Awesome –.

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Cuenta la historia de un chico del cual no conocemos el nombre pero al que se refiere como El narrador (Edward Norton) quien es la concepción básica del ciudadano promedio, su vida es aburrida y rutinaria hasta que llega el enigmático personaje de Tyler Durden (Brad Pitt), con quien empieza a comprender una nueva filosofía de anarquía y vida, en la que tú tienes el control, en vez de que las cosas que posees te controlen a ti. Juntos comienzan a expandir esta filosofía y crean el Club de la Pelea, donde un grupo de hombres se reúnen cada semana para pelear entre ellos y sentir la vida.

Hay dos formas básicas de ver Fight Club; La primera solo ocurre la primera vez que la ves, cuando no sabes lo que pasará y todo resulta en una sorpresa; La segunda ocurre cuando ya lo sabes y ves la película captando cada vez más las referencias que ocurren dentro de la trama y todo cobra aun más sentido.

Fight Club es una cinta de referencia, una de esas que debes de ver sí o sí, porque se impregnó totalmente a la cultura popular.

Un soundtrack que me recuerda a las películas de Danny Boyle, y una serie de efectos especiales que se ven demasiado bien para su tiempo, Fincher cerraba la década y el siglo como un gran expositor del cine de Hollywood y más de 15 años después Fight Club sigue sin envejecer. Es cierto que el director se tomó muchas libertades con respecto a la contraparte de lectura, sin embargo, el mismo Chuck Palahniuk ha declarado que lo hizo tan bien que a el no se le hubiera ocurrido. Probablemente sea uno de esos muy extraños casos de la película superando al libro… raro como un ornitorrinco.

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Edward Norton y Brad Pitt realizan una mancuerna de actuación increíble y la historia está totalmente centrada en la relación entre ellos dos, con algunas ramificaciones pequeñas, la más grande de estas es hacia Marla Singer, el personaje caracterizado por Helena Bonham Carter.

Estoy seguro que si ya la viste concuerdas conmigo y si no, seguramente tus amigos la han mencionado más de una vez, y te recomiendo que dejes de perder el tiempo y la veas porque vale mucho la pena, detrás del fuerte caparazón fílmico, sobrepasa hacia la realidad con un par de moralejas contra las cuales no puedes argumentar.

Imperdible, un mustsee del celuloide.

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Esperen…

Hay una tercera forma de ver la cinta, que solo aplica para quienes ya la han visto al menos una vez. Y es tomando una descabellada teoría creada por un fan, pero ¿En realidad es tan descabellada? es tan convincente que fue un excelente pretexto para volver a ver la película y tengo que darle su crédito al chico. Si quieren saber de qué hablo entren a jackdurden.com y lean.

La opinión de un Internauta sobre el problema de Taylor Swift y Spotify.

Para los que no supieron, Taylor Swft retiró todas sus canciones del sistema de streaming de audio Spotify, esto debido a que la cantante y sus representantes alegan que no se le paga el dinero suficiente por su música. Esto desató una discusión entre la cantante y el servicio de música, donde se alegaron cifras y reclamos ¿Quién tiene la razón? ¿Fue inteligente la decisión de Taylor Swift?

La música es arte y se debe pagar por el arte.”

 

Esto lo dijo Taylor Swift y estoy totalmente deacuerdo, vale la pena pagar por las cosas que no cualquiera puede hacer, pero tampoco era como que no le estuvieran pagando por su música.

Primero debemos saber y entender como funciona spotify para los artístas; Ellos suben su música para que los usuarios la puedan disfrutar “gratuitamente” – Esto porque aunque no pagues por el servicio debes de oir los comerciales –y por cada 166 reproducciones que tenga el artista, Spotify les da un dólar estadounidense o bien $0.06 USD por reproducción. A lo mejor esto parece ser poco, sobretodo si  tu banda es Los Enrinconados de la Satélite y nadie te conoce, pero cuando hablamos de millones de reproducciones mensuales como las obtienen los artistas internacionales, entonces no hablamos de cantidades pequeñas de dinero.

Vivo con una mujer que le encanta Taylor Swift, y que al menos una vez al día escucha una de sus canciones, esto si no deja sonando el disco toda la tarde, incluso le he agarrado el gusto a la ahora ex-cantante de country, un gusto musical más allá de su bella imagen de barbie-girl que tiene.

Entonces aun como no queriendo me enteré de todo este asunto que sucedió justo después del lanzamiento de 1989, el nuevo disco de la cantante con el cual abandona el country para meterse de lleno en el mundo del pop. Su disco es bueno, bastante entretenido y sigue conservando su esencia en las letras, pero no estoy aquí para hablar del disco sino de esta pelea.

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Básicamente Taylor retiró su repertorio de Spotify para que los usuarios no pudieran acceder a sus canciones de manera “gratuita” y que pagaran utilizando el mismo modelo de negocio de hace más de 20 años… ¿Cuál es? ¡Comprando su disco!, así es porque tal parece que a Taylor le importa más los discos que vende y no la gente que le escucha.

Se aleja totalmente del nuevo sistema que por citar algunos ejemplos: Foo Fighters con sus últimos dos discos, U2 – iugh –, Radiohead y otros han estado utilizando, que es; poner a la disposición de todos su música con el fin de que llegue a más personas, así evitas la piratería, porque no tendría ningún sentido y tienes más probabilidad de llenar tus conciertos. Citando a Dave Grohl:

¿Quieres que la gente escuche tu música? Dales tu música. Y luego ve a tocar un concierto. ¿Les gusta escuchar tu música? Iran a ver tu concierto. Para mi es así de sencillo, y creo que así solían funcionar las cosas.”

 

Así que puedo decir que… Taylor, vivimos ya en la segunda década del Siglo XXI donde no te puedes dar el lujo de prohibirle tu música a las masas porque actualmente es lo mismo que te dispares en el pie. Sí, estoy seguro que millones comprarán tu nuevo disco, pero también estoy seguro de que habrá más millones que no lo harán y no llegarás a ellos.

El Internet se devora los antiguos modelos de negocio para la industria del entretenimiento, es por eso que las grandes disquera y productoras hacen todo lo que pueden para quitarle poder al internet y poder seguir operando como antes, en vez de evolucionar y crear un modelo de negocio que convenga a todos.

Espero que pronto se de cuenta de que fue un poco infantil y arrebatada su decisión y que vuelva a poner su “arte” en los oídos de todos aquellos que la quieran escuchar. En lo personal desde que se fue de Spotify ya no la he escuchado, aun cuando la tengo en mi iTunes, no porque la odie, sino porque antes era mucho más sencillo acceder a su repertorio.

Pero como tu dices Taylor: “Players gonna Play, play, play, play”

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