Maus, Art Spiegelman | Reseña

Maus es la única novela gráfica de la historia que ha sido galardonada con un Premio Pulitzer. Narra la historia del padre de Art, Vladek Spiegelman, durante la segunda guerra mundial y cómo sobrevivió a los campos, específicamente, a Auschwitz. Calificar las memorias de alguien más, todo por lo que pasó, es increíblemente complicado. Vladek se lo cuenta a su hijo todo con sencillez, lleno de quejas de su vida cotidiana con su segunda esposa. Para muchas personas, el Holocausto es un tema casi intocable, pero Vladek Spiegelman lo vivió en carne propia y le cuenta la historia a su hijo para que pueda hacer un comic.

maus my father bleeds history

Vladek era un judío polaco que estuvo en los ghettos y después se las arregló para evitar a los alemanes bastante tiempo. Perdió a casi toda su familia, exceptuando a su esposa, pero sobrevivió. En Auschwitz tuvo varios oficios, lo que fuera necesario para que los alemanes lo siguieran considerando alguien útil. A lo largo del comic, entre los pedazos de su historia, podemos ver como Art no tiene exactamente una buena relación con su padre: él no entiende por qué su padre ahorra tanto el dinero o sólo tiene lo que necesita, mientras que Vladek dice que los jóvenes sólo saben usar el dinero para una cosa, gastarlo. En un momento, incluso, Vladek se las arregla para tirar un abrigo de su hijo por considerar que no es realmente útil para el frío y regalarle una chamarra que Art encuentra terriblemente fea, pero más calientita.

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La historia se cuenta en dos tiempos: en los sesentas, cuando Art visita a su padre para grabar su historia y la historia de Vladek. En parte, es una novela gráfica parte biográfica, parte autobiográfica. Art siente que siempre ha vivido a la sombra del holocausto y de el hermano que perdió la vida en Polonia. A veces siente que no ha sido un buen hijo para su padre y eso, evidentemente, le pesa. Sin embargo, está presente cada que su padre lo necesita e incluso quiere contar su historia.

La historia de la guerra abarca desde años antes de la guerra hasta tiempo después. Vladek y Anja Spiegelman, en ese tiempo, eran sólo dos judíos polacos que tuvieron una vida tranquila hasta la invasión del Tercer Reich. Y entonces las cosas empezaron a ponerse feas. De manera progresiva, Vladek pierde su trabajo, su casa y hasta la libertad misma.

Vladek Spiegelman
Vladek Spiegelman

 

En la historia, los judíos son siempre representados como ratones, los polacos no judíos como cerdos, los alemanes como gatos, los franceses son ranas y los estadounidenses como perros. Es un detalle que llama la atención durante todo el libro, sobre todo cuando uno de los ratones le dice a los soldados alemanes que él es alemán, que no pueden encarcelarlo, que su hijo estuvo en el ejército. Vladek le da la razón: era alemán, pero para los alemanes no era más que un judío.

Historias sobre la guerra ya se han contado de todas las maneras posibles. Por hacer sensacionalismo, crear conciencia, revisitar un periodo de la historia bastante triste, pero nunca me había encontrado con ninguna tan cercana. Vladek es un ser humano y aunque haya sobrevivido al holocausto, Art no intenta hacerlo parecer mejor persona: lo cierto es que su padre desconfía de todo el mundo, es increíblemente tacaño, solitario, pero también es un hombre que amó profundamente a su esposa e intentó todo para salvarse y salvar a su familia.

Esta novela gráfica es un excelente trabajo porque, a pesar de la mala relación con su padre y todos sus desacuerdos, Art honró a su padre y a su historia de una manera increíble.

La ladrona de libros

 ~ Un pequeño detalle ~
Morirás. 

La ladrona de libros, la historia de Liesel Meminger, que se cruza con la segunda guerra mundial, es narrada por una de las narradoras más insólitas que he visto nunca: la muerte, que se cruzó con Liesel tres veces, y la vio de cerca, pero nunca se la llevó. La segunda guerra mundial es un tema que ya se ha abordado en los libros de todos los modos y todas las maneras posibles, convirtiéndose en ese cliché recurrente que vemos algunas veces. Pero definitivamente, Markus Zusak consiguió un libro con una narrativa fresca, diferente, de la crudeza que la segunda guerra tuvo para los mismos alemanes.

Porque la muerte es una narradora traicionera. Te cuenta las cosas antes de que ocurran, te adelanta a los hechos. Es una narradora que mantiene la intriga diciéndote lo que pasará, pero no como. Te mantiene pegado a la página con su voz, con sus palabras, que resuenan en tu cabeza mientras las lees.

Ambientada en una calle llamada Himmelstrasse, e irónicamente Himmel significa cielo, la novela sigue las andadas de Liesel. El hogar de acogida de la niña, que cuanta con nueve años al comienzo de la novela, está lejos de ser el cielo, pero al menos es un hogar. Allí están Rosa y Hans Hubermann, sus padres de acogida, Rudy Steiner, un chico que habla más de lo que debe y rescata del agua los libros de Liesel, Max, un judío oculto, con su propia historia, su propia versión. Y hay alertas de bombardeos, judíos que pasan caminando, hambrientos, directo al campo de concentración.

La ladrona de libros es un libro crudo, pero no es la historia de la guerra ni de los judíos, es la historia de Liesel, la ladrona de libros, una niña que odio y amó las palabras, y esperaba haber estado a su altura. Libro recomendable, nada pesado, y bastante triste.

Por otro lado, se ha anunciado una película, cuyo estreno está previsto para este diciembre. Yo les dejo las primeras imágenes de la película, esperando que esté a la altura del libro, aunque no la narre la muerte.

Into The White o ‘Ron Weasley goes to War’

Rupert Grint regresa a la pantalla grande  en esta historia que cuenta como los tripulantes de una aeronave británica y una nazi se encuentran y tienen que sobrevivir a la tempestad del clima. Aqui el Trailer:

¿Que les parece? se ve interesante, un poco mal producida pero si tiene buenas interpretaciones y una buena trama, eso queda de lado.